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domingo, 27 de octubre de 2013

¡VIVA CRISTO REY!



Celebramos este domingo, último de octubre, la fiesta de Cristo Rey. Esta fiesta fue instituida por el Santo Padre Pío XI con la encíclica Quas Primas, de muy recomendada lectura.

Explica allí el Papa que siempre se reconoció a Nuestro Señor el título de Rey en sentido metafórico, como rey de las inteligencias, de las voluntades y de los corazones. Pero que también es Rey en sentido real y estricto, porque "como Verbo de Dios, cuya sustancia es idéntica a la del Padre, no puede menos de tener común con él lo que es propio de la divinidad y, por tanto, poseer también como el Padre el mismo imperio supremo y absolutísimo sobre todas las criaturas".

Ante el secularismo que envenena la sociedad y pretende relegar a la Verdadera Fe al ámbito de lo privado, esta fiesta es un grito valiente de guerra contra el error: Cristo es Rey de los individuos, de las familias, de las naciones y de todo el mundo, y todos deben someterse a ese Reinado.

"Que al nombre de Jesús se doble toda rodilla en el Cielo, en la tierra y en los abismos". Incluidas las rodillas de los reyes, de los primeros ministros, de los jueces, de los presidentes y presidentAs.

La reyesía de Nuestro Señor es de tales características que concentra en Su Divina Persona los tres poderes: el ejecutivo, el legislativo y el judicial. Nuestro Señor hace la Ley y está por encima de ella y tiene el poder de juzgar y castigar su cumplimiento.


"No queremos que este reine"

Las nuestras son épocas en que las naciones ex-católicas apóstatas han rechazado el Reinado de Cristo, incluso de modo público: el principio liberal de la soberanía popular (cuando en realidad el único poder soberano proviene de Dios) ha dado lugar a naciones "laicas", "no confesionales", "neutras" que en la práctica se convierten en Estados anticatólicos que persiguen y limitan a la Iglesia fundada por Cristo.

En los colegios públicos no se permite la enseñanza de la Fe católica, privando a las almas inocentes de los niños de la fuente de la verdadera vida, y no contentos con eso, se los corrompe con el error, con la supuesta "educación sexual" desde la infancia, que no es otra cosa que pornografía y corrupción.

No solamente se niegan las leyes sobrenaturales, sino que el colmo de la soberbia humana ha llegado al punto de negar la ley natural: el aborto, el divorcio, el "matrimonio" entre degenerados.

El panorama es oscuro, pero nuestra luz es el Señor. No licuemos la Fe católica, reclamemos y gritemos siempre que podamos que Nuestro Señor es Rey de las naciones. Él mismo le dijo a Santa Margarita María de Alacoque "Reinaré a pesar de mis enemigos". Es el momento de la batalla, no tengamos miedo. Comencemos en primer lugar a luchar porque Cristo reine en nuestras vidas y en todas nuestras acciones, conformemos nuestro obrar a Su Divina Doctrina, y Él nos dará batallas más grandes, y victorias mejores.

Recordemos a los santos mártires de todos los tiempos que han muerto por esta Verdad de Fe, y no permitamos más ataques a Dios, a su Madre Santísima y a Su Santa Iglesia.

Que en nuestro corazón vibre siempre aquel glorioso grito cristero:

"VIVA CRISTO REY"


Sacerdote de Dios entregando valientemente su vida por Cristo Rey. Guerra Cristera, México bajo el gobierno socialista, 1927

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