Archivos del blog

martes, 24 de septiembre de 2013

Nuestra Señora de la Merced, Generala del Ejército Argentino

Nuestra Señora de las Mercedes, con el bastón de Generala del Ejército.

Hoy 24 de septiembre es la fiesta de Nuestra Señora de la Merced.  En la Argentina es patrona de varias localidades, entre ellas Tucumán,  donde se encuentra la imagen a la que Manuel Belgrano le entregó su bastón de mando, proclamándola Generala del Ejército, tras la victoria obtenida en la Batalla de Tucumán contra el ejército español liderado por Pío Tristán justamente en el día de su fiesta, 24 de septiembre de 1812. 

Transcribimos algunos párrafos del libro "La Virgen Generala" de Cayetano Bruno:

*Si hay un hecho rigurosamente histórico y seriamente documentado acerca de la victoria de Tucumán, es este: que Belgrano se puso con todo su ejército, precedentemente a la batalla, bajo el maternal patrocinio de Nuestra Señora de las Mercedes,  que luego de alcanzada la victoria tanto él como sus compañeros de armas la atribuyeron constantemente y sin titubeos a la intercesión de la Virgen."

*Belgrano, momentos antes de avanzar las tropas independientes, habríales dicho sobre poco más o menos:

                                   "La Santísima Virgen de las Mercedes a quien he encomendado la suerte del ejército, es la que ha de arrancar a los enemigos la victoria."

Guardan relación con estas palabras aquellas otras que la tradición atribuye al general Belgrano como dirigidas a las damas tucumanas, quienes en constante romería iban al templo de la Merced a orar por la Patria: 

                                      "Pidan al Cielo milagros, que de milagros vamos a necesitar para triunfar."

*El general Belgrano, formado su ejército, al caer la tarde recitaba diariamente el rosario de María, y era de ver, dice un testigo presencial, la devoción y ternura con que pronunciaban las frases tanto el General como sus valientes soldados. Ningún incoveniente, por poderoso que fuese, interrumpía esta piadosa práctica, a tal punto que después de las desgraciadas batallas con que Dios quiso probar la constancia de los patriotas, sin hacer caso del enemigo que lo seguía al alcance, juntaba el General los restos de su destrozado ejército, y recitaba el rezo acostumbrado.

*La coincidencia de la batalla con el 24 de septiembre había impedido la festividad, que se postergó al siguiente mes. Por bando del 13 de octubre ordenó Belgrano que hubiese primero "tres días de iluminación, y regocijos públicos en demostración de nuestra gratitud" a la Virgen; y que luego se celebrase el suntuoso novenario en la iglesia de la Merced. Daba respecto de él las siguientes disposiciones:

                                  "Seguirá a estos días de regocijo la novena que se ha de celebrar a nuestra Madre de Mercedes, durante la cual no habrá tienda alguna abierta, ni pulpería, a que deberá asistir todo el pueblo, igualmente que a la función que con toda celebridad se ejecutará por conclusión en acción de gracias del beneficio recibido por la intercesión de tan Divina Madre, y con el objeto de que nos continúe sus auxilios."


*"Cuando vuestros hijos os pregunten qué significan dichas obras, vosotros les responderéis, bañando con dulces lágrimas vuestro semblante: que esta es una especie de trofeo eternal erigido a María por los hijos de la América, en reconocimiento de la victoria que bajo sus auspicios reportó la Patria de sus fieros enemigos el 24 de septiembre de 1812."

*[En] La procesión celebrada en la tarde del otro día, fiesta de los santos patronos de Tucumán, el general Belgrano seguía devotamente tras las andas de la Virgen.
Repentinamente el General dejó su puesto, y se dirije solo hacia las andas en donde era conducida la imagen de la advocación que se celebraba; la procesión para; las miradas de todos se dirigen a indagar la causa de esta novedad; todos están pendientes de lo que se propone el General, quien haciendo bajar las andas hasta ponerlas a su nivel, entrega el bastón que llevaba en su mano y lo acomoda por el cordón, en las de la imagen de Mercedes. Hecho esto, vuelven los conductores a levantar las andas, y la procesión continúa majestuosamente su carrera.

Belgrano agregó esta oración: "A Ti sola, oh Reina de los Cielos y Madre de mi Señor Jesucristo os debemos el triunfo que ha obtenido el ejército de la Patria y hoy te nombro Generala del ejército."

Belgrano entonces se retiró bañado en lágrimas.


Pidamos todos a la Virgen de las Mercedes por el descanso eterno del Patriota General Manuel Belgrano, que tanto la amó en esta tierra. Pidámosle también por la Patria, que tanto lo necesita en estos tiempos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario