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lunes, 5 de noviembre de 2012

Los precursores del Motu proprio "Summorum Pontificum"

 

 

El cardenal Castrillón Hoyos habló del purpurado Stickler y de Michael Davies, promotores de la liturgia antigua.

Roma, 3 de noviembre de 2012. La peregrinación del pueblo “Summorum Pontificum” no concluyó solo con el pontifical en rito extraordinario que fue celebrado en la cátedra de la Basílica de San Pedro por el prefecro del Culto Divino, el cardenal Antonio Cañizares Llovera, y al cual envió un mensaje el Pontífice; en realidad terminó con un momento un poco más laico, después de la celebración: una conferencia organizada por el Centro Cultural Lepanto que dirige Fabio Bernabei en la sede de Rusia Ecuménica en Borgo Pio: «Vivieron esperando el “Summorum Pontificum”: el Card. Alfons Stickler (1910-2007); el Dr. Michael Davies (1936-2004)”.

El objetivo era el de conmemorar a estas dos personalidades que con su obra sentaron las bases para la sucesiva promulgación del motu proprio “Summorum Pontificum”. «Ambas personalidades son el objeto de las reflexiones de relatores calificados; con su compromiso tenaz  fueron, seguramente, auténticos precursores del tiempo de gracia que estamos viviendo desde el momento de la concesión del Motu Proprio “Summorum Pontificum” del Santo Padre Benedicto XVI», afirmó Su Eminencia el cardenal Darío Castrillón Hoyos, que no pudo asistir, pero envió un mensaje para saludar a los participantes.

Después de la breve introducción del presidente Bernabei, tomó la palabra el presidente de la Federación Internacional “Una Voce” (FIUV), Leo Darroch, amigo fraterno de Michale Davies, de quien recordó las capacidades humanas e intelectuales, especialmente su abundante actividad de escritor apologético en defensa de la promoción de la liturgia tradicional, gracias a la cual se convirtió en el «más autorizado autor sobre la liturgia y las tradiciones de la Iglesia de los últimos 50 años».

Después, intervino el cardenal salesiano Raffaele Farina, que evocó la figura del también salesiano cardenal Alfonso Stickler, que era un «fiel siervo de la Iglesia y de la ciencia». Aunque se distinguió desde muy temprano como unao de los mayores expertos en derecho canónico a nivel internacional, siempre mantuvo su carácter sencillo y alegre.

Es decir, sigiuió siendo siempre un salesiano, fiel a los votos y a los ideales salesianos: la Eucaristía, María Auxiliadora, el Papa y, en su caso, San José, su santo preferido. «Este amigo nuesto», dijo de él Benedicto XVI durante la homilía de su funeral el 14 de diciembre de 2007. 

Entre las demás intervenciones, destacan la del secretario de “Una Voz”, Thomas Murphy, que recordó ante los presentes el origen y el desarrollo de su organización. En cambio, monseñor Ignacio Barreiro Carambula, director de la oficina romana de Human Life International, envió un texto que leyó el padre Mark Hausmann. La FIUV actúa a nivel mundial, después de su fenomenal desarrollo, en particular desde la promulgación del motu proprio “Summorm Pontificum” en julio de 2007, y en la acutalidad se encuentra presente en 33 países de los cinco continentes.

Monseñor Barreiro volvió a evocar la figura del cardenal Stickler y el papel activo que llevó a cabo para la conservación del rito antiguo, en el sentido de practicar lo que predicaba, es decir, proclamando su absoluta legitimidad como rito que nunca fue abrogado y celebrándolo personalmente, como hizo el 12 de mayo de 1996 ante más de 4000 fieles en la catedral de Nueva York, siguiendo la invitación que le había hecho el cardenal John O’Connor.

Al final hubo también una sorpresa. El testimonio conmovedor del hijo mayor de Michael Davies, Adrian, que recordó cómo su padre, que se convirtió de la Iglesia anglicana al catolicismo, notaba la sensible disminución de las conversiones tras la reforma litúrgica. Tendencia que se habría invertido justamente con la vuelta a la tradición que ha favorecido el actual pontificado. «Estoy seguro de que mi padre estaría contentísimo de ver la parcial rehabilitación del viejo rito bajo el Papa Benedicto XVI, a quien estimaba mucho como cardenal Ratzinger», dijo. «Me entristece mucho que mi padre no haya vivido lo suficiente como para ver su elección al trono de Pedro. Lo estará haciendo ahora, seguramente, desde una posición mucho más privilegiada y con toda su aprobación».

 

Fuente: Vatican Insider

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