Archivos del blog

viernes, 19 de octubre de 2012

Regalo cadena de plata

 

 

 

Por Bruno Moreno Ramos

 

Bruno Moreno

La semana pasada, tuve que hacer un viaje de quinientos kilómetros de ida y otros tantos de vuelta conduciendo, en sólo dos días. En condiciones normales, el tour de force automovilístico habría sido una fuente de pesadez, fatiga y aburrimiento. El viaje, sin embargo, fue una delicia, porque me acompañó Juanjo Romero, del blog De Lapsis. Nos pasamos las diez horas de viaje hablando sin parar y, además, hablando de Dios y de sus cosas, el tema de conversación más interesante que puede haber. Disfruté tanto que, cuando llegamos, a la ida y a la vuelta, pensé sinceramente que era imposible ya estuviésemos en nuestro destino, porque no podía haber pasado más de una hora de camino.

Como es lógico, no puedo proporcionar a los lectores un viaje de diez horas con buena compañía para que hablen a placer sobre las cosas que merecen la pena. Pero puedo hacer algo parecido: voy a recomendarles un libro que es como una deliciosa conversación sobre las cosas de Dios con una veintena de cristianos que fueron grandes escritores y pensadores. Se trata de la Catena Argentea, de Jack Tollers.

El título hace referencia a la Catena Aurea (la cadena de oro), en la que Santo Tomás recopiló los textos de los Padres de la Iglesia que hacían referencia a cada pasaje de los Evangelios, como un comentario al texto bíblico. El libro de Jack Tollers es una cadena de plata de textos de una veintena de grandes autores cristianos modernos relacionados con cada pasaje del Evangelio de San Juan.

Dicho así, el libro podría parecer un simple alarde de erudición enciclopédica. Nada más lejos de la realidad. El resultado es sorprendentemente ameno y entretenido. Lo más parecido a una conversación. Eso sí, una conversación con personas excepcionales. Auténticos mistagogos, que nos inician en los misterios y nos descubren con sus palabras nuevos mundos insospechados.

El grupo de autores con los que el lector podrá conversar es, francamente, apabullante. Los textos más numerosos son del Beato Cardenal Newman, al que Tollers ha dedicado mucho trabajo, y del “Chesterton argentino”, Leonardo Castellani. Los demás autores no les quedan a la zaga en interés: el propio Chesterton, que ciertamente no podía faltar; Jacques Maritain, el filósofo francés que impulsó el neotomismo; Joseph Ratzinger, que no necesita presentación; Hilaire Belloc, gran escritor y compañero de Chesterton, lo más opuesto al buenismo de nuestra época y tristemente poco conocido en España; Malcom Muggeridge, el escritor y periodista inglés; Simone Weil, la inclasificable filósofa y mística; Maurice Baring, diplomático, literato y gran amigo de Belloc y Chesterton; Jean Borella, filósofo tradicionalista francés, muy influido por el cristianismo oriental; Raymond-Leopold Bruckberger, dominico, predicador (antiguamente, habría sido una redundancia), cineasta y tradicionalista francés; Etiénne Gilson, el gran filósofo neotomista, lleno de amor por la filosofía medieval; Ronald Knox, hijo de un obispo anglicano, converso al catolicismo, gran literato y predicador; C.S. Lewis, uno de los escritores cristianos más conocidos del siglo XX; Albert Frank-Duquesne, teólogo belga de familia judía que fue encerrado en un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial; SörenKierkegaard, el gran filósofo, teólogo y poeta existencialista danés (del existencialismo bueno, no del de Sartre y compañeros mártires); Peter Kreeft, converso del protestantismo norteamericano y uno de los principales impulsores del movimiento apologético en los Estados Unidos; Charles Péguy, el poeta impregnado de catolicismo; Josef Pieper, otro filósofo neotomista, quizás el que mejor supo conjugar la simplicidad y la profundidad de Santo Tomás; Antoine de Saint Exupéry, que escribió mucho más que el Principito, Gustave Thibon, filósofo y amigo de Simone Weil;Vladimir Volkoff, el novelista, espía y pensador rusofrancés que transmite las siempre fascinantes intuiciones del cristianismo ruso con un lenguaje occidental;

La Catena Argentea contiene 3400 citas deliciosas, profundas, sorprendentes, ingeniosas, reveladoras y en algunos casos perturbadoras o incluso sobrecogedoras. Es una obra hercúlea, ciclópea, fruto sin duda de miles de horas leyendo a estos autores y de otras tantas traduciendo los textos escogidos. Un esfuerzo, sin embargo, del que los lectores podemos beneficiarnos totalmente gratis y en diversos formatos electrónicos. Creo sinceramente que el libro debería costar dinero. Es más, creo que debería ser un libro caro, para que los compradores apreciasen como se debe la labor que ha supuesto su elaboración. Agradezco, sin embargo, a Jack Tollers que lo haya puesto a disposición de todos de forma gratuita, como un regalo para todos sus lectores.

A menudo, parece que actuar cristianamente implica dejar de lado lo que nos hace disfrutar. En algunas ocasiones, esta disyuntiva es un engaño del Demonio y, en otros, una simple consecuencia del pecado original. Felizmente, sin embargo, la Catena Argentea no plantea este dilema, porque se unen en ella el placer de la buena literatura y la posibilidad de ahondar en ese pozo inagotable de cristianismo que es el cuarto Evangelio.

Si me hacen caso y leen este libro, me lo agradecerán, porque no volverán a leer el Evangelio de la misma forma. Si su párroco se lo lee, me lo agradecerán, porque se notará en sus homilías. Si se lo recomiendan a un amigo, me lo agradecerán, porque será el inicio de multitud de conversaciones interesantísimas con él. O mejor, se lo agradeceremos todos a Jack Tollers, que ha realizado esta magnífica obra gratis et amore.

 

Fuente: InfoCatólica.

1 comentario:

  1. excomulgan en Uruguay a legisladores abortistas
    (catolicidad)

    ResponderEliminar