Archivos del blog

sábado, 8 de septiembre de 2012

Las jóvenes Iglesias son un signo de esperanza para el futuro

 

Castelgandolfo (Italia) (AICA): Benedicto XVI recibió, esta mañana, en Castelgandolfo a los 92 obispos nombrados recientemente, que participan en el curso de formación promovido por la Congregación para la Evangelización de los pueblos. Son pastores de Comunidades de reciente fundación en África, Asia, América Latina y Oceanía. El Santo Padre los animó a mantener siempre firme la confianza en el Señor ya que “la Iglesia es Suya, y Él es el guía en los momentos difíciles y en los de serenidad” y que a pesar de los sinsabores “algunos abandonos, las fricciones, o los momentos de inestabilidad e incoherencia, son Iglesias que van madurando gracias a la acción pastoral, y también gracias al don de la “communio sanctorum”, que permite una ósmosis real de gracia entre las Iglesias de antigua tradición y las de reciente constitución”.

 

 

Las jóvenes Iglesias son, por lo tanto, un signo de esperanza para el futuro de la Iglesia universal. En este contexto, queridos hermanos, los animo a no ahorrar esfuerzos y valor para un trabajo pastoral diligente, consciente del don de la gracia que fue sembrado en ustedes en la ordenación episcopal.
Benedicto XVI señaló que una adecuada inculturación de la fe ayudará a encarnar el Evangelio en las culturas de los pueblos y tomar lo bueno que vive en ellos. Se trata, sin embargo, advirtió el Papa, de “un proceso largo y difícil que no debería en ningún modo comprometer la especificidad e integridad de la fe cristiana”.
“No falten –agregó el Papa- a su primera responsabilidad de hombres de Dios, llamados a la oración y al servicio de su Palabra para beneficio de la grey. El mundo hoy tiene necesidad de personas que hablen a Dios, para poder hablar de Dios, solo así la Palabra de salvación dará fruto”.
Recordó el Pontífice que algunos de los países a los que pertenecen estas jóvenes Iglesias sufren una serie de problemas como ser la inestabilidad social de la vida cotidiana, sumado a las calamidades naturales, las discriminaciones culturales y religiosas, la intolerancia facciosa fundamentalista, que oprimen la libertad religiosa, el respeto de los más débiles, a lo que hay que añadir los contrastes entre etnias y castas que causan violencias injustificables.
Por estas razones, insistió el Santo Padre, “confíen en el Evangelio, a su fuerza renovadora, a su capacidad de despertar las conciencias y de provocar, desde lo profundo, el rescate de las personas y la creación de una nueva fraternidad. La difusión de la Palabra del Señor hace florecer el don de la reconciliación y promueve la unidad de los pueblos”, concluyó.
Los prelados participan en un seminario que se realiza en el Pontificio Colegio de San Pablo Apóstol, en Roma, organizado por la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.
“La finalidad del seminario, explicó monseñor Savio Hon Tai Fai, SDB, secretario del dicasterio romano, es triple: sobretodo es una actualización y profundización sobre la doctrina de la Iglesia y el rol del obispo. El segundo motivo es el de vivir en fraternidad, vivir juntos, orar y conocerse mutuamente. Y el tercero es conocer más de cerca al Santo Padre y cómo funciona la Curia Romana”.
“En particular este año con vistas al Año de la Fe, prosiguió, el Santo Padre nos pide profundizar sobre la utilidad de enseñar el catecismo. Por ello nuestros conferencistas también tuvieron en vista la nueva evangelización y el motu proprio Porta Fidei, con el cual el Papa convoca al Año de la Fe”.
El nuevo subsecretario de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, monseñor Tadeusz Wojda SAC, consideró además, que el seminario de estudio “es una hermosa experiencia, en la que los obispos aprecian mucho compartir los temas y las experiencias vividas”.
Y precisó que “este seminario sirve también para entender cómo los problemas que muchas veces se encuentran en una determinada Iglesia, también existen en otras. Y ayuda a los obispos a madurar y tomar conciencia que, compartiendo y colaborando juntos, se encuentra una solución a los desafíos actuales”.
“Así estamos intentando con los obispos aquí reunidos, concluyó, aprender lo más posible para enfrentar bien esta renovación de la fe en el mundo”.
El encuentro que se inició el 3 de septiembre durará hasta el 15 del mismo mes, y se concluirá con una misa solemne en la tumba del apóstol Pedro, presidida por el cardenal Fernando Filoni, presidente del dicasterio vaticano organizador del seminario.

Fuente: AICA

No hay comentarios.:

Publicar un comentario