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domingo, 19 de febrero de 2012

+ El Carnaval y las XL Horas +



Resulta dificil hoy establecer el verdadero origen histórico de las XL Horas. Sin embrago se cree que nació de la costumbre muy antigua de orar ante el Santo Sepulcro, desde la tarde del Viernes Santo hasta la mañana del Domingo de Pascua, para venerar el tiempo que pasó en él el Cuerpo de Jesús.
Al parecer, esta costumbre, fue adaptada a la Adoración Eucarística en Milán, por el año 1534. De allí se extendió por toda Italia, y fue introducida en Roma por San Felipe Neri.
Fue el Papa Clemente VIII, en 1592, quien estableció esta devoción perpetuamente, dandole el objeto de tributar a Jesucristo un supremo homenaje en el admirable Sacramento y rogar por las necesidades más urgentes de la Iglesia. Un siglo después, el Papa Clemente XI publicó una memorable Instrucción con el ceremonial minucioso y definitivo de la Exposición. Todo allí está ordenado para que el acto resulte un magnífico homenaje a Jesús Sacramentado, y una fuente copiosa de bendiciones para el pueblo cristiano.
Con el tiempo, la devoción de las XL Horas, asumió un carácter más expiatorio, que suplicante, al asociarse a los tres días previos al Miércoles de Ceniza.
Escribía el Padre Azcárate en su libro "La flor de la Liturgia": "El domingo, lunes y martes de Quincuagésima, hánse convertido par el pueblo en domingo, lunes y martes de Carnaval, o sea en una serie de diversinoes y mascaradas, reliquias vergonzosas del paganismo, que suelen ir acompañadas de graves excesos y pecados. El doloroso espectáculo de este casi general desenfreno de la sociedad cristiana, obligó a la Iglesia, en el siglo XVI, a establecer el triduo de desagravio de las XL Horas, como renovación de las preces y penitencias expiatorias que estableció en los primeros siglos, para contrarrestar los estargos de las saturnales y bacanales paganas.".Si hace 60 años, el Padre Azacárate se lamentaba por el Carnaval, que diría hoy, en que la relajación general de las costumbres no se limita a unos cuantos días al año. Ya no se pretende como antes, "darse un tiempo de libertad",antes de comenzar la penitencia cuaresmal, si no que como dice el popular canto "la vida es un Carnaval".
La devoción de las XL Horas, toma nueva vigencia en esta época, ante esta semipaganización de la sociedad cristiana, que después de dos mil años, parece no ha podido dominar sus instintos de barbarie.
Bueno sería restaurar esta venerable devoción, que como tantas otras, ha sido bastante olvidada. Todos podemos contribuir a ello: por ahora simplemente bastará con visitar el Sagrario con más frecuencia en estos días. Rezar el himno Pange Lingua o el Adoro te devote, contemplar los Misterios Dolorosos del Rosario o simplemente estar en silencio frente al Santísimo. Si podemos invitar a algún amigo o formar un pequeño grupo para visitar por turnos al Santo Sacramento, tanto mejor.
En algunos Misales y devocionarios, se pueden encontrar las Letanías de los Santos propias de la Exposición Eucarística de las XL Horas. Ellas son sin duda, expresión perfecta del espíritu penitencial que debe inspirar esta práctica piadosa.
Dios nos conceda ver pronto restaurada esta memorable tradición, que es fruto del amor de la Iglesia, por Cristo su Señor, tan ingratamente ofendido por los pecados de los hombres.
Nichán Eduardo Guiridlian Guarino

1 comentario:

  1. Hola, sobre las cuarenta Horas, hay una información bastante precisa y abundante en el libro de J.M. Iraburu "Oraciones de la Iglesia en tiempos de aflicción", y también en "La adoración Eucarística", ambos disponibles para descargar en el sitio de la fundación Gratis Date: www.gratisdate.org . No tienen desperdicio, y creo que es material que todos debemos difundir. En María Reina, Virginia G.

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