Archivos del blog

jueves, 20 de octubre de 2011

+ Precipitándonos al aborto +


¿Qué castigo atraerá sobre sí esta Nación pecadora? Hemos renegado de Cristo, de su Cruz, de su Santa Ley, y hasta de la misma naturaleza humana. Siendo católicos nos precipitamos voluntariamente al paganismo. ¿Dónde quedó aquella súplica a Cristo, que cantaban con devoción los argentinos : "domina las naciones y enséñales tu amor"?
Ya lo afirmaba el Filósofo: "la corrupción de lo mejor, es lo peor". Hemos destronado al Redentor, para elevar en su lugar al Padre de la Mentira. A él sacrificamos nuestra dignidad, en el altar de la libertad. Allí mismo, inmolaremos en breve a nuestros hijos, como en otro tiempo hicieron los israelitas entregando a los suyos a las llamas de Moloc.
Desde tiempo inmemorial, la Iglesia ha repetido incansablemente el angélico clamor en torno al trono de Dios en el Cielo: "Santo, Santo, Santo". Frente a él resuena, nuestro abrumador "Libertad, libertad, libertad". Revestida de idénticos colores de nuestra bandera y con un Rosario pendiente de su mano derecha, Nuestra Señora en Lourdes dirà con suavidad, pero con firmeza: "Penitencia, penitencia, penitencia".

No hay comentarios.:

Publicar un comentario