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jueves, 15 de septiembre de 2011

Andrea Tornielli informa sobre el "Preámbulo Doctrinal"

Publicamos a continuación un artículo firmado por el vaticanista Andrea Tornielli, y publicado en el diario italiano "La Stampa". Traducción de Vatican Insider:

 "Paz" concordada entre Vaticano y Lefebvrianos 


Se ha propuesto la transformación en "prelatura personal", como el Opus Dei


ANDREA TORNIELLI
CIUDAD DEL VATICANO

Un "preámbulo doctrinal" de dos páginas, con la invitación a pronunciarse aceptándolo en un mes o poco más. Transformar la Fraternidad de San Pío X en una "prelatura personal", como el Opus Dei. Estas son las propuestas que ayer por la mañana el Obispo Bernard Fellay, superior de los lefebvrianos, recibió en nombre del Papa de manos de Monseñor William Levada, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y del Secretario del la Comisión Ecclesia Dei, Guido Pozzo. El asunto de los seguidores de Lefebvre –el arzobispo tradicionalista, contrario a las reformas del Concilio y que en 1988 ordenó sin mandado del Papa cuatro nuevos obispos, creando de hecho un cisma, ha llegado a un punto decisivo: tendrán que decidir si volver a la plena comunión con Roma o si permanecer divididos.

El encuentro, informa un comunicado, tuvo lugar ayer por la mañana en el Palacio del Santo Oficio, como conclusión de las entrevistas sostenidas durante los últimos dos años. Benedicto XVI, que tienen la intención de no dejar nada por hacer para llegar a la reconciliación, había ya aceptado las los peticiones preliminares que habían realizado los lefebvrianos: liberalizar la misa antigua y revocar las excomuniones que pesaban sobre los obispos de la Fraternidad.

En el pasado, más de una vez se había dicho que la condición para la plena comunión era la aceptación del último Concilio por parte de los lefebvrianos. El realidad, el "preámbulo" entregado ayer a Fellay es más amplio, y representa una especie de plataforma imprescindible, con "algunos principios doctrinales y criterios de interpretación de la doctrina católica".

Un texto breve y meditado, que recalca la "Professio Fidei" publicada en 1989 por el antiguo Santo Oficio y 
que indica tres diversos grados de asentimiento a los que está obligado el fiel. En sustancia, el católico se compromete a creer "con fe firme" lo que está "contenido en la Palabra de Dios" y lo que la Iglesia propone "como revelación divina". En segundo lugar, se compromete a acoger todos los dogmas declarados tales hasta el día de hoy. Para terminar, y es el punto problemático para los lefebvrianos, se pide que adhieran "con religioso obsequio de la voluntad y del intelecto" a los enseñamientos que el Papa y el Colegio de los Obispos "proponen cuando ejercitan su magisterio auténtico", aunque no sean proclamados de modo dogmático, es decir, definitivo. Es esta la parte más consistente del magisterio, de la cual forman parte, por ejemplo, las encíclicas. Y en la cual se localizan también muchos de los documentos del Vaticano II, que como todo el magisterio, explica la Santa Sede, tienen que ser leídos bajo la óptica de la tradición, como desarrollo y no como ruptura con la doctrina precedente, según la hermenéutica propuesta por Benedicto XVI.

"Aceptar la profesión de fe contenida en el preámbulo –explica a La Stampa un prelado del Vaticano- no significa para los lefebvrianos tener que renunciar a la posibilidad de discutir ésta o aquélla afirmación de los textos conciliares, o hacer callar la discusión sobre su interpretación". Pero las diferentes interpretaciones "no pueden ser usadas como pretexto para rechazar el magisterio".

El encuentro se ha desarrollado en un clima cordial, Fellay ha pedido aclaraciones y ha insistido mucho sobre la situación crítica en la cual, para él, se encuentra la Iglesia. El Vaticano por su parte ha dicho que es necesario hablar de hechos individuales -por ejemplo los abusos litúrgicos en ciertos países- pero sin por ello poner en discusión el magisterio del Papa.
Mons. Bernard Fellay,
Superior General de la FSSPX

También se ha hecho referencia a la solución canónica que Roma propone a los lefebvrianos para regularizarles. una "prelatura personal", institución introducida en el nuevo Código de Derecho Canónico y hasta ahora usada sólo en el caso del Opus Dei. Su superior depende de la Santa Sede y no tiene una extensión limitada a un territorio en particular. Ahora la decisión está en manos de los lefebvrianos.

Fellay dice que se tomará el "tiempo necesario" y anuncia que quiere "consultarlo con los principales responsables de la Fraternidad de San Pío X, porque respecto a un asunto de esta importancia me he comprometido con mis hermanos a no tomar decisiones sin haber consultado con ellos previamente"

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