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jueves, 5 de mayo de 2011

En la fiesta de San Pio V...

Su breve pontificado fue uno de los más gloriosos del siglo XVI.

A los 14 años ingresó en la Orden Dominicana.

Al ser elegido Papa, en nada cambió su vida austera y piadosa, con excepción de sus hábitos externos. Según la tradición, fue el primer Papa que comenzó a vestir la sotana blanca, en recuerdo de su hábito dominico.

Es el Papa de la Victoria de Lepanto y el gran codificador del Misal (Bula “Quo primum tempore” a. 1570), que ha partir de ese entonces se lo ha denominado comúnmente, el “Misal de San Pío V”.

Murió el 1º de mayo de 1572.

No imaginaba él que tras cuatrocientos años de uso (sin contar la forma sustancial de la Misa Gregoriana que databa de muchos siglos atrás) aquel Misal, obra de eruditos y santos, que fuera sancionado de forma solemne y definitiva y comprometiendo su Autoridad Apostólica, habría de considerarse proscripto por casi la Iglesia Universal.

No imaginábamos que la bondad y la sabiduría del Papa Benedicto a quien con justeza se le aplica el título de “gloria olivi” (la gloria del olivo) habría de derramar el bálsamo del consuelo sobre la Iglesia de Cristo, al restituir el Rito que celebraron los grandes Santos y del que se nutrieron generaciones y generaciones de católicos.

Hoy he celebrado su fiesta (que en el calendario para la “Forma Extraordinaria” corresponde al 5 de mayo) con profunda emoción y gratitud. Gratitud a nuestro amado Pontífice Benedicto XVI.

 

Fray Marco Antonio Foschiatti

1 comentario:

  1. Felicidades¡ a seguir con la gracia de Dios y María Santísima¡ Gracias su Santidad Benedicto XVI¡Cristos Anestis¡

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