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viernes, 1 de mayo de 2009

+ San José Obrero+


En 1955, el Siervo de Dios S.S. Pio XII quiso instituir la fiesta de San José Obrero, para ofrecerle al trabajador cristiano un modelo y protector. De este modo, el Santo Padre, transformó una mera conmemoración civil, y en muchos casos anticatólica, en una fiesta religiosa. A lo largo de los siglos, varios Pontífices hicieron lo propio con ciertas festividades paganas, cambiando su sentido original, por uno nuevo y más digno. Así, respetando costumbres arraigadas, se daba un motivo cristiano por el cuál celebrar.

Es así como en la Fiesta del Trabajo, la Iglesia honra al Santo Patriarca José, el verdadero modelo de trabajador. Alejado de todo tipo de ambición meramente humana, su corazón limpio de cualquier resentimiento estaba entregado totalmente a Jesús y María, y conformado totalmente con la voluntad de Dios.

En la Sagrada Escritura no se recoge ni siquiera una sola palabra suya. Si hay algo que lo caracteriza será su silencio. Sin embargo, José es claramente un hombre de acción. Lo vemos aceptando la voluntad de Dios al tomar a la Santísima Virgen por Esposa, después recibir la recomendación del Ángel. Poco después lo contemplamos cumpliendo con la ley civil, al ir a Belén para inscribirse en el censo y pagar el impuesto imperial. Más tarde lo vemos en el Templo, llevando las dos tórtolas, para cumplir con la ley de Moisés, en la Purificación de Nuestra Señora.

Los Evangelios, no sólo nos muestran su obediencia a Dios y al César. También describen su valiente actitud, de escapar con el Niño Jesús para protegerlo de un gobernante genocida.

San José no posee bienes materiales, su corona son sus ancestros y sus tesoros Cristo y María. No es un criminal, a pesar de ello se ve condenado al exilio en un país extranjero. Tampoco es un rebelde, ni ambiciona riquezas, sin embargo no duda en convertirse en un fugitivo, para evitar la muerte injusta de un inocente.

El Santo Patriarca, no está apegado a las cosas de este mundo, sino que usa de ellas para dar gloria a Dios y servir a su Hijo y su Esposa. Es así que José, es conocido por sus vecinos y amigos, simplemente como "el artesano".

El Papa León XIII escribía en la Rerum Novarum: ¨Los proletarios y los obreros tienen derecho especial a recurrir a San José y a imitarlo. En efecto, José, de estirpe real, unido en matrimonio a la más grande y más santa de las mujeres, considerado como padre del Hijo de Dios, pasa su vida trabajando y obtiene de su trabajo de artesano todo lo necesario para el sustento de la familia.¨

Invoquemos pues a San José, para que bendiga el trabajo de tantos cristianos e interceda por aquellos padres de familia que están desempleados.


Nichán Eduardo Guiridlian Guarino

contacto@juventutem.com.ar


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