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viernes, 29 de agosto de 2008

+ Santa Rosa de Lima+

Aplaudan a esta Rosa,
las rosas de la tierra;
resuene su alabanza
del sol a las estrellas.
Una Rosa de gracia
en un rosal de penas;
por las culpas del mundo
hirió su carne tierna.
Roja Rosa del cielo,
virgen esta Rosa limeña:
un puñado de gozo
y un haz de penitencias.
Danos, Padre, el perfume
de esta Rosa pequeña;
que su rocío fecunde
estas tierras de América.
Amén.
Himno de Vísperas de la Fiesta de Santa Rosa, Breviario Romano.
Nichán Eduardo Guiridlian Guarino

2 comentarios:

  1. Santa Rosa vivía en el jardín de la casa paterna, sin convento, ni comunidad religiosa, sin los honores que a veces recibe a veces algún sacerdote, sino como terciaria que trabajaba para sus padres, y vivía de lo que ellos le daban...¿Entonces por qué descartar el celibato (si Dios accede a darme el don) únicamente con la excusa de que no me ha llamado al sacerdocio ministerial en esta vida (he sentido decir que un seminarista muy santo que tenía cancer de huesos y murió sin haber sido ordenado habría recibido al morir, en virtud de la misericordia de Dios, el llamado "sacerdocio de deseo"), o con la excusa de que todavía no me aceptan en tal o cual convento por equis razones??? Acá tenemos un modelo en Santa Rosa de que no se trata de "o eso o nada", sino que puedo consagrarme a Dios simplemente abrazando lo que San Juan de la Cruz llama la "noche activa de los sentidos", es decir la mortificación universal de los sentidos en todo lo que no fuere para mayor gloria de Dios y para mejor seguimiento de sus consejos evangélicos. Por supuesto que antes de pecar es mejor casarse, pero el casado no está llamado a dejar de luchar por su crecimiento espiritual, sino a llegar a las mismas metas que el religioso, prudentemente (para no sobrevalorar las propias fuerzas -o las de su cónyuge). En la encíclica Sacra Virginitas encontramos el valor de la castidad consagrada y aquella lamada matrimonial, y en determinada parte yo intuyo que los casados deben alegrarse al llegar la edad en que ya no se siente el deseo sexual, porque por nuestra concupiscencia se transforma en un lastre que hace difícil y fatigoso el ascenso al centro mismo de Dios. El celibato por el Reino de los Cielos es una perla enterrada en un campo, un tesoro escondido, y quien entiende su valor renuncia a todo para poder conseguir ese campo, y así ser dueño de la perla.

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  2. www.travesiaporlavida.podomatic.com8 de septiembre de 2008, 11:11

    La castidad es una virtud a la que estamos llamados, tanto los casados como los que viven su celibato, tal como Santa Rosa -ejemplo de virtud-.

    Roguemos para que interceda por nosotros, por nuestros paises, que ahora se enrumban a libertades y libertinajes sexuales que solo traen enfermedades, muerte y dolor.

    Gracias y Bendiciones

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